Sesión continua: Titane y El callejón de las almas perdidas

Julia Ducornau y Guillermo del Toro tienen un sello autoral que impregna sus obras y refleja sus obsesiones personales. A través de las dos últimas obras realizadas tratan temas tan complejos como la identidad y el género o las miserias de la naturaleza humana. En la sesión continua de hoy toca hablar de Titane y El callejón de las almas perdidas.

Titane: Sexualidad líquida

Título original: Titane (108 min.)

Año: 2021

Dirección: Julia Ducournau

Guion: Julia Ducournau

Reparto principal: Agathe Rousselle, Vincent Lindon, Garance Marillier y Myriem Akeddiou

Género: Drama, Independiente, Thriller

Alexia sufre un grave accidente de coche. Para salvar su vida, los médicos le han de injertar una placa de titanio en la cabeza. Desde ese preciso momento, siente una enorme atracción por los vehículos a motor.

Tras el potente debut de Julia Ducournau con Crudo (2016), la directora francesa vuelve a la carga con otro incómodo relato repleto de imágenes violentas e incómodas para remover los cimientos de la identidad, el género y la sexualidad. Si en su debut se reflejaba el paso a la adolescencia y el despertar sexual a través del ansia por la carne de una joven, en la presente película se exploran lugares más profundos a través de su relato. En los tiempos líquidos actuales en los que todo se diluye y los estamentos estructurales de siempre tienden a tambalearse, pocos films consiguen reflejar de forma tan intrínsica esa sensación en sus entrañas, con la inevitable polémica que eso conlleva. Titane, en ese sentido, lo consigue con creces, y probablemente esa sea una de las principales razones por la que ha obtenido la Palma de Oro en el Festival de Cannes.

Con clara vocación hacia el género fantástico, la obra presenta un discurso disruptivo en el que se pone el acento sobre las nuevas sexualidades a través de parafilias hiperbólicas, la transformación del físico a través de la violencia, la definición de nuevos géneros e identidades y el subrayado de comportamientos estereotipados. Todo aderezado con claras referencias al cine de David Cronenberg y Gaspar Noé. La nueva carne está omnipresente en el comportamiento y mutaciones que sufre la protagonista, una Agathe Rousselle que se vuelca en un exigente papel, así como la violencia y la motivación por incomodar y generar constante inquietud.

Ducornau consigue transmitir su ansiedad hacia temas que siguen generando polémica en pleno siglo XXI, y lo hace a través de una historia repleta de carga simbólica que genera más confusiones que certezas, aunque transpira una veracidad y una transparencia por generar polémica y reflexión que puede resultar tan atractiva como generar rechazo.

Lo mejor: las furiosas y físicas actuaciones de Agathe Rousselle y Vincent Lindon. La sensación de que la violencia y la tragedia se van a desatar en cada escena. La fuerte carga simbólica en su relato. El debate que genera su disruptivo discurso.

Lo peor: el relato se diluye entre tanta carga metafórica. No entrar en su juego y que se te pueda etiquetar de incapaz de entender su valor artístico y combativo por decirlo.

Nota: 6’5/10

El callejón de las almas perdidas: Ambición y decadencia

Título original: Nightmare Alley (150 min.)

Año: 2021

Dirección: Guillermo del Toro

Guion: Guillermo del Toro y Kim Morgan (Novela de William Lindsay Gresham)

Reparto principal: Bradley Cooper, Rooney Mara, Cate Blanchett y Toni Collette

Género: Drama, Thriller

Stan Carlisle es un vagabundo que huyendo de su pasado consigue trabajo en un circo ambulante. El potencial de alguno de los números saca su lado más ambicioso.

La oscura novela de William Lindsay Gresham fue magníficamente adaptada en 1947 por Edmund Goulding, y ahora, tras más de 70 años, se vuelve a revisar su contenido a través de la particular mirada del mexicano Guillermo del Toro. Profundizando sobre el relato original, alejándose de la primera adaptación cinematográfica, consigue que la actual obra transmita un aura de veracidad y originalidad que elogia sin tapujos el cine negro clásico de Hollywood. Personajes oscuros, perdedores, con grandes cargas a sus espaldas que marcan de forma irremediable su presente cruzan sus caminos en un relato repleto de ambición y traición.

La obsesión del director por la figura del monstruo es transversal en toda su filmografía, y gana especial relevancia cuando el ser humano es incluso más terrible que cualquier bestia. Sergi López o Michael Shannon son buena prueba de ello, encarnando a dos despiadados personajes que convierten en bondadosa cualquier criatura que entre en comparativa. En El callejón de las almas perdidas vuelve a profundizar en la crueldad, el abuso y las miserias humanas a través de la historia de un timador que se abre paso siguiendo sus ambiciones, a cualquier precio. Con Bradley Cooper como protagonista y un reparto coral repleto de estrellas, quien se alza sobre el conjunto es la ambientación que abraza el film. Una perfecta recreación del espacio y de una época que inunda toda la trama hasta ensalzarla, gracias a un nivel de producción que alcanza la excelencia. Por similitudes en temática, visión y época, es inevitable la comparativa con Carnivale, una serie de HBO que fue cancelada por el alto coste que implicaba al estudio.

La narración transcurre por lugares comunes del género, los giros argumentales no resultan tan inesperados y la extensa duración puede palidecer el conjunto, pero al menos, un servidor, ha quedado prendado de la belleza plástica del film, de la eficacia de la narración clásica, de la gran recreación de circo de los horrores de la primera parte y de un reparto que se siente cómodo en sus papeles encaminados a la decadencia y la desesperación.

Lo mejor: la dirección de Guillermo del Toro desprende sentido pictórico en cada fotograma. El homenaje al cine negro de los años 40 y 50. Un remake con un fuerte componente autoral. El reparto coral. El circo ambulante.

Lo peor: la historia se aleja de cualquier tipo de sorpresa inesperada. El desequilibrio entre las dos partes diferenciadas del film.

Nota: 8/10

Me quedo con…

El callejón de las almas perdidas. El relato clásico de Guillermo del Toro se alza como ganador en el enfrentamiento frente a la rompedora Titane. La recreación de una época y el homenaje al cine negro clásico de Hollywood me han encandilado más que la transgresión de identidad, género y sexualidad que transpira la propuesta de Ducornau.

2 respuestas a “Sesión continua: Titane y El callejón de las almas perdidas

  1. No vi la francesa, pero me quedo con el callejón… si necesito reflexionar sobre la sexualidad humana en general, tengo a un engendro humano que ya perdió hasta ese cacho de función vital (como homo sapiens)… y el teatro dentro del cine del mundo feriante es la hostia…

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