“Lucky”: La última etapa de la vida

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Después de unos artículos centrados en propuestas más comerciales o de género, me tiro de cabeza a una película de autor que supone el último legado del gran actor Harry Dean Stanton. Hoy toca hablar de: “Lucky”.

“Lucky” (2017) – Vista el 10/05/2018

Título original: “Lucky” (88 min.)

Director: John Carroll Lynch

Guion: Logan Sparks y Drago Sumonja

Reparto principal: Harry Dean Stanton, Ed Begley Jr., Beth Grant y David Lynch

Género: Comedia, Drama, Independiente

¿De qué va? (Sin Spoilers)

Lucky es un hombre solitario de 90 años. No está casado ni tiene hijos. Su vida sigue una rutina que nunca se ve modificada, hasta que un día sin previo aviso, sufre un mareo y se desploma. A partir de ese momento, Lucky se hará muchas preguntas.

La despedida de Harry Dean Stanton

Se podría hacer un símil de como trata Hollywood a los actores y actrices conforme pasan los años y lo que sucede con la gente mayor en la sociedad. Cada vez son menos tenidos en cuenta y se les aparta más, hasta caer en el olvido. La realidad de Hollywood es especialmente severa con las actrices, a las que ya de serie no las mira por el mismo prisma que a los hombres y se les exige conservarse físicamente más que a sus compañeros de sexo masculino. La sociedad en cambio, es igual de despiadada para ambos sexos. Eso no sucede en todas las culturas, ya que en muchas de ellas la gente anciana es venerada por ser fuente de sabiduría gracias a la mayor experiencia, o al menos, es tratada con más respeto por el hecho de haber sido un día pilar de la familia. Hollywood pocas veces homenajea a un actor o una actriz al alcanzar una edad avanzada, y mucho menos piensa en ofrecerle algún tipo de papel. Las carteleras están plagadas de gente joven y atractiva con porte saludable. Aunque a veces existen excepciones como la presente obra.

“Lucky” es el nombre del protagonista de la película. Un hombre de 90 años que vive solo en su casa de las afueras. Un tipo solitario, sin mujer, ni hijos. En cuanto se levanta, se lava, se fuma su primer cigarrillo, hace sus ejercicios de yoga y se toma un largo vaso de leche. Luego toca vestirse, calzarse su sombrero de vaquero y andar hacia la cafetería de siempre en la que hará sus crucigramas. Al volver a casa para ver los concursos de la tele, siempre pasa por la tienda del pueblo en la que comprará leche y cigarrillos. Llegada la noche, se acerca al bar del pueblo en el que podrá tomarse su Bloody Mary y charlar con sus amigos. Siempre con un cigarro y verdades en la boca. Lucky piensa, dice y hace lo que quiere. Pese a la edad y los excesos, tiene una salud de hierro que sorprende a propios y extraños. Pero un día, después de sus ejercicios matutinos, sufre un mareo que le hará derrumbarse contra el suelo. A partir de ese momento, Lucky tomará verdadera conciencia de su edad, no para cambiar de hábitos (algo imposible e innecesario a sus años), si no para pensar en la muerte, en las relaciones, en las decisiones tomadas a lo largo de la vida, en las conexiones con las demás personas, en la futilidad de nuestros actos y en muchas otras reflexiones. Todo de forma sutil e incrustado en sus rutinas y en las conversaciones con las personas que se va cruzando día a día.

El actor John Carroll Lynch, conocido especialmente por interpretar al principal sospechoso de los investigadores de “Zodiac” (una de las muchas obras maestras de David Fincher), hace su debut en la dirección con esta película. La obra se podría etiquetar de costumbrista, sin grandes momentos de impacto y con un ritmo bastante pausado, que casa perfectamente con lo que se pretende conseguir con su visionado: que el espectador forme parte de la rutina de Lucky y empatice con todo lo que le sucede. Al conseguir eso la obra supone un gran vehículo para tratar temas trascendentales de la vida pero siempre de forma sencilla y sin maniqueísmo, aunque sí que es cierto que en determinados momentos se puede percibir un especial hincapié y exceso de acentuación en situaciones que buscan emocionar al espectador.

Pero nada seria igual sin la elección del papel protagonista para Harry Dean Stanton. El actor, a sus 90 años, interpretó el que es uno de sus mejores papeles (junto a “París, Texas”) sin llegar a saber la buena acogida que tendría su actuación y la propia película, puesto que falleció poco después de su rodaje, en septiembre de 2017. Sus andares, mirada, como fuma su cigarrillo y como suelta sus frases, es de un valor interpretativo incalculable. Transmite emociones con cada gesto. Y lo hace acompañado de un gran elenco, destacando a un brillante David Lynch que interpreta a un personaje con unos diálogos muy en su linea: surrealistas y con un sentido del humor muy particular. La banda sonora y fotografía sigue el tono melancólico de la película, y acompaña de forma brillante al relato.

“Lucky” es un gran homenaje para un magnifico actor que estaba en el ocaso de la vida. Harry Dean Stanton está brillante en todo momento. Incluso en la escena en que canta de forma horrenda la ranchera “Volver, volver” de Vicente Fernández. Pero es especialmente brutal, cuando confiesa después de un largo silencio, un seco y a la vez tierno “Tengo miedo”, refiriéndose a su actual clarividencia respecto a la proximidad de una muerte inevitable. Te encoge el alma. En pie. Un aplauso infinito. Fundido a negro. Fin.

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Resumiendo que es gerundio

Lucky es un anciano solitario con una vida tranquila y rutinaria, que un día se ve truncada por un pequeño incidente doméstico. Siempre ha tenido una salud de hierro, y a partir de ese momento, aflorarán nuevos sentimientos y se hará preguntas que nunca se había planteado antes. Esas reflexiones son el gran jugo de la película, y ofrecerá situaciones que van de la ternura al drama, pasando por la comedia y la reflexión más profunda. “Lucky” supone la despedida del gran actor Harry Dean Stanton, fallecido a los 91 años, justo después del rodaje de la película, y el debut en la dirección del también actor John Carroll Lynch. Una pequeña obra costumbrista que esconde en su interior una gran película.

Lo mejor: HARRY DEAN STANTON, así, en mayúsculas. Papelazo a sus 90 años. La sinceridad y humanidad que transpira la película. La ranchera de la fiesta de cumpleaños. El personaje de David Lynch y su complicidad con Harry.

Lo peor: algunos momentos buscan de forma descarada emocionar al espectador (aunque lo consiguen).

Te gustará si… te convencen las historias reales que buscan la reflexión a través de las vivencias de sus personajes.

La odiarás si… rehuyes las películas de pequeñas historias y disfrutas más de los efectismos y salidas de tono.

Me gustó más que: Tipos legales

Me gustó menos que: Nebraska

Nota: 8/10

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