Recomendaciones: 5 películas del “Atlàntida Film Fest 2019” de Filmin

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Filmin organiza desde hace 8 años un festival que pretende dar a conocer al público las mejores películas internacionales que no encuentran lugar en nuestras salas. Presencialmente en Palma de Mallorca y por Internet a través de su plataforma, Atlàntida Film Fest se ha convertido por derecho propio en un festival a reivindicar. En las recomendaciones de hoy: “5 películas del Atlàntida Film Fest 2019 de Filmin”.

Kislota2019

“Acid” (2019)

de Aleksandr Gorchilin

Sasha y Pete viven intensamente en el Moscú moderno: fiestas, relaciones sexuales, drogas, alcohol y cero obligaciones. Un suceso trágico ocurre en sus vidas y eso les remueve inevitablemente por dentro.

“Acid” supone el debut en la dirección del Aleksandr Gorchilin con un drama que busca retratar a una juventud rusa que ha olvidado su pasado, que no entiende su presente y que tiene desenfocado su futuro. Sasha y Pete intentan controlar a Ivan, el hermano de Pete, que ha vuelto a desmadrarse en exceso con las drogas y está alucinando en su habitación mientras abraza una taza de váter. La noche acaba en tragedia y parece que la pareja de amigos pondrá un poco de freno a sus actividades, pero con el tiempo Sasha y Pete vuelven a sus costumbres autodestructivas de alto consumo de alcohol, drogas, techno y relaciones sexuales con cualquier desconocida. Pero parece que las cosas que hacían antes no les llenan de la misma manera y el sentimiento de culpabilidad y de vacío en su interior les carcome, provocando situaciones en las que se autoinflingen dolor para superar el dolor y el hastío de sus vidas. “Acid” es una especie de mezcla de “Historias del Kronen” de Montxo Armendáriz con “Clímax” de Gaspar Noé sin llegar a la excelencia de ninguna de las dos y con un tono que apuesta más por lo reflexivo y contemplativo. Su potente arranque se diluye en una historia con exceso de elipsis y un relato que se encalla y resulta monótono, exceptuando dos escenas que consiguen hacer remover a cualquier espectador en su asiento. Incomprendidos por sus familiares, alejados de cualquier compromiso y responsabilidad y necesitados de llenar su vacío, el retrato que realiza Gorchilin de los jóvenes rusos abraza un nihilismo existencial que sirve para vislumbrar el estado de mucha de la juventud de hoy en día, independientemente de su país de procedencia.

Fugue2018

“Fuga” (2018)

de Agnieszka Smoczynska

Alicja camina desorientada por las vías del tren, alcanza un andén y allí decide orinarse en medio de la gente. Dos años después es reconocida en un programa de televisión, su nombre real es Kinga y no recuerda nada de su pasado.

“Fuga” es la segunda película de Agnieszka Smoczynska después de la exitosa “The Lure”, una película musical de género fantástico en el que el protagonismo recaía en dos sirenas en la noche de Varsovia. Con su nueva obra la directora vuelve a explicar la historia de un personaje que no está cómodo en su nuevo hábitat. Alicja ha perdido la memoria y hace dos años que está desaparecida. Al aparecer en un programa de televisión, su padre la reconoce y llama al programa para explicar que Alicja se llama Kinga, tiene marido y un hijo de cinco años y llevan tiempo buscándola. Al volver con su familia, Alicja no siente apego alguno por todos esos desconocidos. Ahora tiene una nueva identidad, un nuevo carácter e incluso un nuevo aspecto, más agresivo, que se aleja totalmente del rol de madre perfecta e hija encantadora que tenia antes. Su familia intentará que Alicja, Kinga, vuelva a su antigua vida, aunque a ella no le convenza la situación. “Fuga” es un drama psicológico que en su forma se aproxima al fantástico con algunas escenas oníricas en las que la protagonista se mueve de forma dificultosa por diversos espacios vinculados a la tierra o a las vías del tren. Con ritmo pausado, fría fotografía (aunque en cierto momento se vuelva más cálida para reforzar el mensaje mostrado en pantalla) y una narración cargada de silencios, la película opta por ir desvelando la historia de Alicja y de su familia a través de escenas cotidianas y de las relaciones entre los familiares. Un marido taciturno y distante y un hijo enfadado y desubicado es lo que le espera a Alicja, una mujer que se aleja de la antigua Kinga. Una metáfora de la situación actual de muchas mujeres en Polonia, presionadas y desdibujadas al huir del tradicional rol de la mujer en el país. Reivindicación en su fondo y vuelta de tuerca a la amnesia.

Lemonade2018

“Lemonade” (2018)

de Ioana Uricaru

Mara trabaja de enfermera en EEUU después de conseguir un visado temporal que le permitió dejar atrás su Rumanía natal. En poco tiempo se ha casado con un hombre norteamericano y está pendiente de conseguir la residencia, pero las cosas comienzan a complicarse.

“Lemonade” es la ópera prima de Ioana Uricaru y está apadrinada por el prestigioso director Cristian Mungiu (ganador de la palma de oro en Cannes por la durísima “4 meses, 3 semanas y 2 días”). Uricaru junto a Tatiana Ionascu son las responsables de un guion centrado en mostrar los dramas de la inmigración. Mara decide abandonar Rumanía para trabajar de enfermera en los Estados Unidos. Allí conoce a Daniel, un ciudadano norteamericano que ha sufrido un accidente laboral y que necesita de las curas de Mara. Entre ellos se genera un vínculo, mezcla de amor, necesidad y dependencia que hacen que ambos decidan casarse. Eso le abre las puertas a Mara a la ciudadanía norteamericana, a poder llevarse a su hijo Dragos de Rumanía a EEUU y a poder intentar acceder al tantas veces nombrado sueño americano. Pronto se encontrará con una gran dificultad que pondrá a prueba su persistencia y sus límites morales: el agente de inmigración se obsesionará con su caso y no dudará en abusar de su poder para aprovecharse de la situación de Mara. “Lemonade” es un drama social que muestra la lucha y las trabas que han de superar muchos profesionales cuando quieren marcharse de su país con el objetivo de buscar una vida mejor para ellos y sus allegados. Con un desencadenante claro, la película no cesa con las calamidades a las que se enfrenta Mara, pero lejos de caer en el peor de los melodramas (como podía suceder con la excesiva “Precious”, por poner un ejemplo), en “Lemonade” el objetivo es acompañar a Mara en su proceso de empoderamiento y criticar un sistema que perpetúa el abuso de poder, institucional y familiar. Mención especial a la actuación de su protagonista Mălina Manovici.

NuestrasPequeñasBatallas2018

“Nuestras pequeñas batallas” (2018)

de Guillaume Senez

Olivier y Laura son una pareja modélica que trabaja y cuida de sus hijos pequeños. Olivier pasa demasiadas horas en el trabajo, así que Laura soporta mayor carga familiar, pese a tener que lidiar también con un empleo. Superada por la situación, Laura decide marcharse.

“Nuestras pequeñas batallas” es el segundo film de Guillaume Senez tras “9 meses”, un drama social sobre dos adolescentes que deciden seguir adelante con un embarazo. En su última película sigue apostando por el drama social, esta vez con el objetivo de representar a la clase media en su puesto de trabajo y en su vida cotidiana más familiar, profundizando en la paternidad y en el duelo por el abandono. Olivier de 39 años trabaja como jefe de equipo en una empresa especializada en la distribución de productos por compra electrónica. Está muy implicado laboralmente y se preocupa por sus compañeros de trabajo, haciendo presión en las reivindicaciones que puedan tener siempre apoyado por el sindicato. Le dedica tantas horas a su empleo que nunca está por casa. Su mujer Laura, su hijo Elliot y su hija Rose le echan de menos. Laura trabaja como dependienta en una tienda de ropa, así que la madre de Olivier les ha de echar una mano de vez en cuando. La constante ausencia de Olivier provoca que Laura se vea superada por la situación, siendo incapaz de afrontar el trabajo, las tareas del hogar y la responsabilidad absoluta de criar a sus hijos. Un dia Laura desaparece y Olivier tendrá que aceptar el abandono y afrontar su nuevo papel en la familia. “Nuestras pequeñas batallas” es cine familiar, social e intimista del que deja mella tras su visionado. Con obsesión por el detalle y mostrando unos retratos totalmente creíbles de los diferentes personajes, la película afronta temas complejos como la precariedad laboral y la conciliación, mostrando como es capaz de desquiciar a las personas y romper esquemas familiares aparentemente consolidados. Fracaso tras fracaso, el recorrido de Olivier supondrá un aprendizaje que lo convertirá en mejor trabajador, padre, hijo, hermano, y en definitiva, mejor persona. Mucha atención a su perfecto desenlace.

Danmarks Sønner

“Sons of Denmark” (2019)

de Ulaa Salim

Tras un atentado islamista en Copenhague, la extrema derecha resurge en Dinamarca apoyada por un grupo violento denominado “Hijos de Dinamarca”. Un joven árabe quiere hacerles frente y las redes de la yihad se aproximan a él peligrosamente.

“Sons of Denmark” es el poderoso debut del director y guionista danés Ulaa Salim. Una obra que gira entorno al odio y el miedo, y que hace replantearnos como espectadores nuestra posición respecto al auge de la ultraderecha a escala mundial. Años después de un violento atentado terrorista en Copenhague, el partido ultranacionalista liderado por Martin Nordahl ha subido como la espuma en las encuestas de valoraciones. Su discurso racista ha encandilado a la mayoría de la población y ha dado alas a grupos de extrema derecha que perpetran actos violentos contra la comunidad musulmana. Zakaria es un joven musulmán que vive con su madre y su hermano pequeño. Harto de actos vandálicos, de los mensajes xenófobos que escucha por televisión y de la pasividad frente a las injusticias, es reclutado por un pequeño comando que tiene un plan que puede cambiar el rumbo del país: atentar contra la vida de Nordahl. Un thriller político de gran intensidad que pretende hablar tanto del terrorismo islámico  y su forma de reclutar a jóvenes necesitados de objetivos y faltos de identidad como de los grupos nacionalistas de extrema derecha y como estos son blanqueados por medios de comunicación y partidos políticos. La película se apoya en un guion y dirección cargados de energía y en las actuaciones de Mohammed Ismail Mohammed como el joven Zakarias y la de Rasmus Bjerg como el odiable Martin Nordahl. Pese a pecar de algunos momentos efectistas y alguna situación previsible “Sons of Denmark” es valiente al tratar un tema complejo desde un punto de vista pocas veces visto. Fundamentalismo islámico frente a nacionalismo de extrema derecha.

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