Grandes sagas: La jungla de cristal

Grandes Sagas_Die Hard

El padrino, Star Wars, Harry Potter, El señor de los anillos, 007, Rocky, Alien, Indiana Jones… Son incontables la gran cantidad de sagas que a lo largo de la historia han acompañado al séptimo arte. Para darme el gustazo de poder revisionar o descubrir estas extensas historias y poder escribir largo y tendido sobre ellas, he creado esta nueva sección dentro del blog. En grandes sagas, hoy: La jungla de cristal.

DieHard1988

La jungla de cristal (1988)

de John McTiernan

En la ciudad de Los Ángeles, un grupo terrorista se ha apoderado del edificio Nakatomi, tomando como rehenes a todos los trabajadores. John McClane, un policía de Nueva York, se enfrentará a los secuestradores.

¿Qué más se puede decir de la que es considerada una de las mejores películas de acción de la historia del cine? La jungla de cristal de John McTiernan es todo un icono de los ochenta y su influencia va más allá del género. En una época en que el cine de acción estaba protagonizado por actores especialmente musculados (Schwarzenegger, Stallone, Van Damme…) se tomó la decisión de escoger a un actor fuera de esos parámetros que representara a un tipo normal. El proceso no fue sencillo y tras una larga lista de negativas de actores de renombre como Harrison Ford, Richard Gere, Clint Eastwood o Burt Reynolds, se apostó por Bruce Willis, quien triunfaba en televisión con la serie Luz de luna y había protagonizado dos películas que no tuvieron buena acogida de público ni de crítica. Pese a los temores: acertaron. Willis con su apariencia de adorable listillo consigue aportar un carisma único al personaje de John McClane, un policía de Nueva York que se ve envuelto en un peligroso enfrentamiento contra una banda terrorista alemana. McClane se aleja del típico héroe que resuelve las situaciones con tiroteos, puñetazos o explosiones (que las hay) para enfrentarse a cada una de los retos que se le plantean de una forma ingeniosa. También destaca un malvado Alan Rickman como némesis del héroe, quien debutó en el cine tras numerosos aplausos en su carrera teatral y que borda el papel de Hans Gruber, líder de la banda terrorista. El guion plagado de humor y de situaciones extremas a las que se tendrá que enfrentar McClane junto a una dirección trepidante y que sitúa la acción de los diferentes espacios de forma brillante consiguen que las más de dos horas de metraje pasen de forma fugaz en pantalla. Una obra maestra del cine de acción cargada de sentido del humor.

DieHard2

La jungla 2: Alerta roja (1990)

de Renny Harlin

Dos años después del incidente en el edificio Nakatomi, John McClane está en el Aeropuerto Internacional Dulles esperando a que su esposa llegue de California. Mientras espera, una banda terrorista se apoderará del aeropuerto. McClane tendrá que enfrentarse de nuevo a los secuestradores.

Es evidente que después del éxito mundial que fue en taquilla La jungla de cristal no tardaría en realizarse una segunda parte con mayor presupuesto, más tiroteos y enormes explosiones, ¿pero conseguiría estar al nivel de la primera parte? Lamentablemente no. La jungla 2: Alerta roja cambia de director para pasar a manos de Renny Harlin, quien no consigue alcanzar el nivel de excelencia de McTiernan, también debido a un guion mucho más pobre que el de la obra original. McClane vuelve a estar en el centro del huracán, envuelto de nuevo en un enfrentamiento contra terroristas capitaneados por un malvado coronel retirado, interpretado por un arquetípico y seco William Sadler. Si en la primera parte la localización era clave, en ese enorme edificio Nakatomi de Los Ángeles, en esta segunda parte todo sucede en un aeropuerto cercano a Washington en el que McClane tendrá que desenvolverse con la soltura de siempre para hacer frente a la amenaza terrorista. La jungla de cristal era capaz de incorporar las peculiaridades del espacio a la historia, cosa que se diluye por completo en esta segunda parte, más centrada en los constantes tiroteos entre McClane y los terroristas. Lo mejor del film vuelve a ser un Bruce Willis muy cómodo en su papel de héroe sarcástico, aunque incluso las bromas que se van lanzando a lo largo del relato se sienten más forzadas y artificiales. La suma de una peor dirección, guion típico, desaprovechamiento del espacio, malvado sin carisma, desaparición de un compañero con química para el protagonista y unas escenas de acción más habituales, hacen que la segunda parte de la saga se convierta en una película de acción sin más, entretenida, pero muy alejada del nivel mostrado en su primera parte. Una verdadera lástima.

DieHard3

Jungla de cristal III: la venganza (1995)

de John McTiernan

Un terrorista que se denomina Simon está haciendo explotar una serie de bombas en la ciudad de Nueva York. Asegura que no dejará de hacerlo a menos que el detective John McClane acceda a jugar con él a un macabro juego.

Después del jarro de agua fría que supuso la segunda parte de la saga, John McTiernan vuelve a coger la riendas de la tercera parte para poner orden y volver a ofrecer una propuesta a la altura de la obra original. Jungla de cristal III: la venganza pone el acento en todo lo que funcionó en la primera parte y omite completamente los sucesos de la secuela, un completo acierto. Las escenas de acción vuelven a ser variadas y trepidantes, el sentido del humor es más ácido que nunca y Bruce Willis sigue brillando interpretando al descarado McClane, aunque esta vez se encuentre en un complicado momento personal. Además viene acompañado de dos actores que ensalzan la calidad global de la película (en realidad, la de cualquier film en el que aparezcan), Samuel L. Jackson y Jeremy Irons. El primero como compañero de fatigas de Willis, un hombre del barrio de Harlem que ha sufrido en sus carnes la lucha racial y no se asustará ante nada, y el segundo como el villano de la historia, un militar que ha llenado Nueva York de explosivos y está obsesionado con McClane, en una actuación que recupera el carisma ofrecido en su momento por el personaje de Alan Rickman. La química entre Willis y Jackson funciona a la perfección y los momentos de acción son mejores que nunca, con escenas espectaculares como la carrera en taxi o el tiroteo en el ascensor, filmadas con precisión y ritmo endiablado. Quizá el único pero que se le puede poner a esta tercera parte es su desenlace, tras un arduo viaje cargado de acción, se torna un tanto precipitado y no acaba de poner el broche final que se merece un film que le hace  verdadera justicia a la obra original. ¿Quién dijo que terceras partes nunca fueron buenas?

DieHard4

La jungla 4.0 (2007)

de Len Wiseman

Una banda de ciberterroristas bloquea el sistema que controla las comunicaciones, el transporte y el suministro de energía. Con lo que no había contado la banda era con la intromisión de John McClane, un detective de la vieja escuela que se enfrentará a ellos con la ayuda de un joven hacker.

Len Wiseman director de la saga Underworld, toma el relevo de McTiernan y busca hacer todavía más grande el conflicto que se presenta en La jungla 4.0. Si inicialmente fue un rascacielos, después un aeropuerto y finalmente una ciudad, aquí se amplia la mira para mostrar un problema a escala nacional, eso sí, de nuevo con terroristas que pretenden dar una lección moral para finalmente descubrir que se trata de pura avaricia e interés económico. La moda de los hackers y el ciberterrorismo entra con fuerza en La jungla 4.0, mostrando una banda liderada por un influyente hacker que propaga el caos por el ciberespacio para trasladarlo a la realidad. Una historia que como sucedió con su segunda parte vuelve a tomarse demasiado en serio a sí misma minimizando dos de los elementos claves de la saga: el sentido del humor y la variedad en las escenas de acción. El principal aliciente siempre ha sido ver a McClane enfrentarse a situaciones límite en las que la escasez de recursos le obliguen a exprimir su pericia y habilidades mientras suelta divertidos chascarrillos,  algo llevado al extremo en la primera y tercera parte de la saga. Aquí nos encontramos con un héroe preocupado por ser un buen padre y por hacer de canguro de su compañero de desventuras, un joven y repelente hacker que pretende ofrecer la nota cómica en la historia y que resulta tremendamente irritante. La historia pierde interés conforme avanza la trama, las potentes iniciales escenas de acción se vuelven repetitivas y poco sorprendentes, el sentido del humor se diluye y se busca la sorpresa con la aparición de una figura conocida, un Kevin Smith absolutamente desorientado y metido con calzador en el film. McTiernan, perdónalos porque no saben lo que hacen.

DieHard5

La jungla: Un buen día para morir (2013)

de John Moore

John McClane viaja a Moscú para buscar a su hijo Jack, acusado de intento de asesinato. Durante el juicio, los juzgados son atacados con explosivos por una banda armada. John y Jack tendrán que unir sus fuerzas para enfrentarse a una gran conspiración rusa.

No es fácil conseguir unanimidad al abordar opinión sobre una película y la quinta parte de La jungla de cristal lo consigue. La jungla: Un buen día para morir tiene el honor de ser con diferencia el peor film de la saga, ofreciendo un espectáculo cargado de pirotecnia con tiroteos y explosiones pero olvidando todo lo carismático que acompaña en sus historias al detective McClane. Tanto la dirección de John Moore como el guion de Skip Woods pretenden imprimirle a la película un tono más cercano al de la saga Bourne, con una historia de espionaje en la lejana Rusia en la que está involucrado el hijo de McClane, pero todo resulta descuidado e intrascendente. Es inevitable pensar que se ha intentado ampliar el universo de la saga ofreciendo un posible relevo generacional para el personaje protagonista, pero Jai Courtney está muy lejos a nivel interpretativo de Bruce Willis. No existe química alguna entre padre e hijo, McClane está más caricaturizado que nunca, los malvados tienen el carisma de una estrella de mar y se abusa del subrayado con la repetición de escenas y la cámara lenta. A un film de acción se le pueden aceptar premisas imposibles e incluso situaciones bochornosas, pero no se le puede perdonar que resulte aburrido. Un golpe de gracia a una saga que se inició con una obra referente en el cine de acción para acomodarse en su segunda parte, despuntar en una divertidísima tercera película y a partir de aquí ir en caída libre sin frenos y sin nadie al volante. Se ha hablado de una sexta parte dirigida por Len Wiseman que supondría el adiós definitivo de Bruce Willis como John McClane, solo esperemos que si sucede, recupere algo del espíritu de McTiernan para hacerle honores a un personaje icónico del cine de acción.

Top personal

  1. La jungla de cristal
  2. Jungla de cristal III: la venganza
  3. La jungla 2: Alerta roja
  4. La jungla 4.0
  5. La jungla: Un buen día para morir

“Yippee-ki-yay, motherfucker!”

4 comentarios en “Grandes sagas: La jungla de cristal

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s