La Crónica: En bata y pantuflas (Sitges 2020)

De la grandiosidad y espectacularidad del Auditori de Sitges a lo doméstico y confortable del comedor de casa. Debido a la pandemia provocada por el Covid-19, el festival de Sitges habilitó una plataforma online en la que poder disfrutar de parte de la programación. En la crónica de hoy: “En bata y pantuflas (Sitges 2020)”, donde reseño las 5 películas vistas en la web, y, como no, mi ranking particular.

Benny Loves You (2019)

de Karl Holt

Jack vive con sus padres, no tiene pareja y nadie se lo toma en serio en su trabajo. El día que decide rehacer su vida y deshacerse de sus juguetes de infancia, un peluche no está de acuerdo con la decisión.

Ted es el oso de peluche que cobra vida con el que convive Mark Wahlberg en la película del mismo nombre. Si a ese adorable peluche le añadiéramos la sed de sangre de Chucky, el juguete psicópata de Muñeco diabólico, una clara autoconsciencia de producto de serie B y algo de sentido del humor, sin duda obtendríamos la presente película: Benny Loves You. Con una premisa divertida y una fórmula que, a priori, resulta atractiva, el film acaba absorbido por su propia fórmula, siendo reiterativo en escenas y en las vergonzosas bromas que plagan el film. Mucho menos gamberra y divertida de lo que pueda parecer, se salva de la quema el adorable diseño del peluche asesino. ¡Wiiiii!

Recomendada para personas adultas que añoren los peluches de infancia.

No apta para los que busquen algo más allá de su (aparente) divertida premisa inicial.

Come True (2020)

de Anthony Scott Burns

Sarah es una adolescente que ha huido de casa. Sola y sin un lugar donde descansar, por las noches tiene que enfrentarse a unas terribles pesadillas. Un día, Sarah tiene la oportunidad de participar en un estudio sobre el sueño.

El canadiense Anthony Scott Burns hace de hombre orquestra en su tercer film, encargándose de la dirección, guion, fotografía y música del film. Come True profundiza en los miedos comunes que se ocultan en el mundo de los sueños con una atmosférica propuesta de terror y ciencia ficción ochentera. La recreación de las pesadillas de la protagonista a través de unos horripilantes e hipnóticos túneles del terror en blanco y negro consiguen ensalzar una propuesta autoral que se abre paso con fuerza en el género fantástico. Una delicatessen que no acaba de ser del todo redonda por un desenlace que dirige la historia hacia lugares comunes, en lugar de explorar otras vías menos transitadas como se plantea a lo largo del film.

Recomendada para las personas que disfruten indagando en el mundo de los sueños y las pesadillas.

No apta para quienes busquen otra Pesadilla en Elm Street.

The Dark and the Wicked (2020)

de Bryan Bertino

Dos hermanos regresan a la granja familiar para esperar la inevitable muerte de su padre. Pronto, terribles sucesos sucederán en la granja.

Bryan Bertino es un director que despuntó con Los extraños, su potente debut en largometraje, pero que luego pasó a segundo plano con sus dos siguientes propuestas. Este 2020 vuelve a la carga con The Dark and the Wicked, un terrorífico film que recupera parte de la esencia de su ópera prima. Con el miedo a la pérdida como telón de fondo, dos hermanos se han de enfrentar a un espíritu maligno que acecha la granja en la que se criaron. Terror en entorno rural con ambientación oscura y escalofriante de tensión ascendente hasta su explosivo desenlace. Premio a la fotografía y mención especial para Marin Ireland, la sufrida actriz protagonista. El Jumpscare como forma de vida.

Recomendada para fieles a Los extraños.

No apta para quienes les resulte insufrible las subidas repentinas de volumen.

The Stylist (2020)

de Jill Gevargizian

Claire tiene una solitaria vida que comparte con su pequeña perrita. Trabaja como peluquera y a veces sus tijeras se exceden con sus clientas, permitiendo que se pueda llevar un souvenir a casa.

Con una premisa que rezuma olor a telefilm por los cuatro costados, una solitaria peluquera que sueña con otras vidas coleccionando cueros cabelludos, The Stylist consigue abrirse paso con una propuesta menor pero lo suficientemente digna para no resultar un descalabro. Más cercana al thriller que al terror, se enclaustra en su tópica y encorsetada realización y en un desarrollo predecible hasta el final. Pese a la sensación de estar presenciando un cortometraje alargado hasta la extenuación, consigue encandilar, en parte por la frágil y alocada actuación de Najarra Townsend y lo odiosas que resultan las mujeres que se cruzan en su camino (por perfectas). Sed de sangre, cortes de pelo y pelucas 100% recicladas.

Recomendada para los que disfruten con un buen corte de pelo, especialmente si se pasa de la raya.

No apta para los que sufran con las canas o la caspa (en el cuero cabelludo o en el cine).

Un efecto óptico (2020)

de Juan Cavestany

Alfredo y Teresa son un matrimonio de Burgos que deciden viajar a Nueva York. Nada más aterrizar comienzan a sentir una extraña sensación.

Todas las ciudades se parecen, incluso Burgos y Nueva York. O eso es lo que cree la pareja protagonista de Un efecto óptico, la última película dirigida y escrita por Juan Cavestany. Bucles temporales, reinterpretación de escenas, distorsión de la realidad y una metaficción que va acentuándose conforme “avanza” la historia. Cavestany se disfraza de Kaufman en esta rara avis de nuestro cine en el que el espacio y su percepción está influenciado por el propio estado de ánimo de los personajes protagonistas, en una película autoconsciente de si misma que se reconoce en un momento dado como “mal hecha”. Pepón Nieto y Carmen Machi alejados de sus roles habituales y una película que supone todo un reto.

Recomendada para quienes busquen un Charlie Kaufman a la española.

No apta para los que busquen una comedia típica de situación atraídos por su dúo protagonista.

Ranking

A continuación una lista de las 5 películas reseñadas en el artículo ordenadas de la que más me ha gustado a la que menos me ha convencido:

  1. The Dark and the Wicked
  2. Come True
  3. Un efecto óptico
  4. The Stylist
  5. Benny Loves You

Y hasta aquí la cobertura del festival de Sitges. Un año más ha vuelto a ser una gran experiencia en la que poder disfrutar de mucho cine (en mi caso, 16 películas), asistir a conferencias (la magnífica charla sobre cine de terror de culto) y una oportunidad espléndida de reencontrarse con compañeros y compañeras apasionados por el cine.

Enhorabuena al Festival de Sitges por adaptarse a una situación tan compleja y ser escrupuloso con las medidas de precaución para evitar los contagios.

Y muy pronto… ¡TerrorMolins!

PD. Por cierto, se merece un punto y aparte la surrealista conversación mantenida en la cola con el ilustre Carlos Pumares. Si queréis saber más, preguntadme 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s